El contenido legal de una página web

El contenido legal de una página web

Internet ha cambiado totalmente nuestra forma de vida, no sólo podemos comprar a través de la Red, sino que además podemos reservar un vuelo, fijar una cita con el médico o compartir cualquier tipo de contenido ya sea escrito o audiovisual de manera inmediata con quien queramos.

Ello ha supuesto que se generen nuevas formas de relación, no solo entre particulares, sino también entre empresas y consumidores que demandan una regulación que fomente la confianza en el medio y genere seguridad entre sus usuarios.

Esa es la finalidad primordial por la que se aprobó allá por el año 2002, la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico.

Esta ley, a la que a partir de ahora me voy a referir por su acrónimo LSSICE, se aplica a cualquier persona física o jurídica que preste un servicio en Internet, aun cuando no resulte remunerado por sus destinatarios, siempre que dicho servicio constituya el ejercicio de una actividad económica.

Es importante aclarar que el concepto de actividad económica al que la ley alude es bastante amplio. De tal manera que no solo debemos entender aquella actividad por la que una empresa está de alta en Hacienda, por ejemplo. Basta con que el servicio que prestamos nos proporcione un beneficio económico, directa o indirectamente, para que sea de aplicación la citada ley.

Por ejemplo, si eres un bloguero que percibes un rendimiento económico por la publicidad que en tu página cuelga un buscador con motivo del abundante tráfico que generan tus contenidos, estás obligado a cumplir esta ley.

A través de este post te informaré del contenido legal que debes incluir en tu blog o página web, incluso si te dedicas a la venta de productos o servicios a través de ellos.

Comenzaremos por el Aviso Legal.

 

El aviso legal

Existe un deber de información general, consistente en permitir a los usuarios que visiten tu web a que accedan de forma permanente, fácil, directa y gratuita, a:

1.- Tus datos identificativos como prestador del servicio.

  1. Nombre y apellidos o denominación social de tu empresa.
  2. Domicilio en España.
  3. Dirección de correo electrónico.
  4. Cualquier otro dato que permita establecer contigo una comunicación directa y efectiva, por ejemplo, número de teléfono y/o fax.
  5. El número de identificación fiscal.
  6. Los datos de inscripción tu empresa en el Registro Mercantil, o cualquier otro registro público en que estuviera inscrita. Por ejemplo, si se tratara de una Sociedad Cooperativa, pues los datos de su inscripción en el Registro Administrativo correspondiente.

2.- Datos relativos a la autorización administrativa previa y del órgano competente encargado de su supervisión.

Para el caso de que ejerzas una actividad que requiera de una autorización administrativa previa para su ejercicio, como, por ejemplo, ocurre con los servicios de transporte, telecomunicaciones, energía, seguridad privada o gestión de residuos, deberás mencionar que eres titular de dicha autorización, que está vigente e identificar al órgano administrativo que la otorga.

3.- Datos relativos a tu actividad profesional regulada (si eres abogado, médico, arquitecto, etc) deberás indicar:

  • El Colegio profesional al que perteneces y número de colegiado.
  • El título académico oficial o profesional con el que cuentes.
  • Si el título académico no lo has obtenido en España, deberás mencionar el país de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo en el que se expidió dicho título y, en su caso, la correspondiente homologación o reconocimiento.
  • Las normas profesionales aplicables al ejercicio de tu profesión y los medios a través de los cuales se puedan conocer, incluidos los electrónicos. Por ejemplo, si eres abogado deberás hacer mención al Estatuto General de la Abogacía, Código Deontológico, etc., e incluir unos enlaces donde se pueda consultar el contenido de dicha información.

4.- Datos relativos a precios, impuestos aplicables y gastos de envío. 

Cuando hagas referencia a precios, facilitarás información clara y exacta sobre el precio del producto o servicio, indicando si incluye o no los impuestos aplicables (normalmente, IVA) y, en su caso, información sobre los gastos de envío.

5.- Datos relativos a los códigos de conducta.

Los códigos de conducta son unos compromisos de prácticas comerciales asumidos voluntariamente por la empresas con la finalidad de elevar el nivel de protección de consumidores y usuarios y respetar las normas de defensa de la competencia. Por tanto, si tienes una tienda on line es posible que esté adherida a algún código de conducta (por ejemplo Confianza On Line). En ese caso, deberás informar acerca de ellos, y facilitar su consulta electrónicamente.

Toda esta información a la que hemos hecho referencia es la que debería aparecer en lo que conocemos por Aviso Legal de la web, y tiene que ser visible desde cualquier página de tu web o blog a la que pueda acceder cualquier usuario o visitante.

 

La política de privacidad

¿Para qué sirve?

En la denominada política de privacidad se contiene aquella información quetiene por objeto comunicar a los usuarios y visitantes de la web sobre:

  • qué datos personales le vamos a solicitar
  • quién los solicita
  • para qué los va a utilizar
  • si se van a ceder los datos a alguna otra persona o entidad distinta de nosotros
  • cómo pueden ejercitar su poder de control en cualquier momento sobre sus datos personales a través de los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición
  • qué consecuencias tendrá su negativa a facilitar los datos personales solicitados.

Normalmente, casi todas las webs o blogs tienen un formulario de contacto, de registro o de suscripción a una newslwetter,a través del cual se solicitan una serie de datos personales de tal manera que, para que el usuario consienta su tratamiento debemos, con carácter previo, informarle y, además, conservar la prueba de que así lo hemos hecho.

A continuación mostramos un ejemplo del contenido de un formulario de contacto con la información descrita:

Hay que advertir que en relación con los datos personales que vas a solicitar en tu formulario de contacto, no puedes pedir todos aquellos que se te antojen, sino, exclusivamente, aquellos que sean necesarios y adecuados, para la finalidad para la que van a ser tratados. Por tanto, si la finalidad es ofrecer información sobre tus productos o servicios, bastará en principio con recabar el nombre, la dirección de correo electrónico, e incluso número de teléfono, pero no más. Veámoslo en el siguiente ejemplo:

formulario-contacto

El dato del domicilio no sería necesario recabarlo atendiendo a la finalidad del tratamiento, porque no es necesario, sino excesivo saber cuál es tu domicilio para darte información sobre las características de un curso on line de cocina, por ejemplo. Hacerlo sería contrario al principio de calidad de datos y, por tanto, sancionable.

Por otro lado, debes tener en cuenta que solamente puedes tratar los datos personales lícitamente obtenidos cuando se destinen a la finalidad para la que fueron recabados. En el caso que comentamos, el uso de la dirección de correo electrónico facilitada por el usuario únicamente te permitirá dirigirte a él para prestarle la información previamente solicitada sobre el curso de cocina, pero no para remitirle periódicamente información comercial sobre otros cursos que ofertes, salvo que hayas habilitado una casilla de verificación sin marcar que permita al usuario expresar que consiente con ello, tal y como se muestra en el ejemplo anterior.

Asimismo, aun cuando los datos personales facilitados por los usuarios legalmente se presumen exactos, es conveniente recordar la necesidad de adoptar cautelas adicionales en este ámbito en relación con los menores de edad, estableciendo mecanismos que garanticen de alguna forma la mayoría de edad del usuario registrado, especialmente en aquellas web que se dediquen al comercio electrónico.

Por último, en el formulario de contacto debes incluir una casilla de verificación con la leyenda “He leído y entendido la política de privacidad”, como aparece en los ejemplos gráficos anteriores, de tal manera que no sea posible el envío de la solicitud de información sin haber marcado el usuario esta opción y, además, dándole la posibilidad de enlazar a dicha información clicando en la política de privacidad. 

¿Dónde debemos alojar la información que contiene la Política de Privacidad de nuestro sitio web? Pues en la página principal en una pestaña independiente y, en el mismo lugar, en donde hemos colocado el Aviso Legal.

 

La política de cookies

¿Qué es una cookie?

Una cookie es un fichero que se descarga en el ordenador de un usuario cuando accede a determinadas páginas web. Las cookies permiten a una página web, entre otras cosas, almacenar y recuperar información sobre los hábitos de navegación de un usuario o de su equipo y, dependiendo de la información que contengan y de la forma en que utilice su equipo, pueden utilizarse para reconocer al usuario.

¡Ojo! Digo reconocer, no identificar al usuario. En ningún caso, a través de las cookies se puede identificar a una persona con su nombre y apellidos, domicilio, etc.

Deber de información y obtención de consentimiento: Excepciones.

Para poder proceder a la instalación de cookies y tecnologías similares utilizadas (tales como local sharedobjects o flash cookies, etc.) para almacenar y recuperar datos de un dispositivo (ya sea, un ordenador, un teléfono móvil o un Tablet) de una persona física o jurídica que utiliza tu web o blog, es necesario cumplir con el deber de información previa antes de que prestesu consentimiento a dicha instalación.

Excepción: Respecto de aquellas cookies que sirvan para permitir únicamente la comunicación entre el equipo del usuario y la red o para prestar estrictamente un servicio expresamente solicitado por el usuario. En este caso, no será necesario aplicar la “Ley de Cookies”.

¿Cuál debe ser el contenido de la información? ¿Cómo debes mostrarla?

Es aconsejable que dicha información se facilite en dos capas:

Primera capa

En ella se mostraría lainformación esencial, es decir:

  • Advertencia del uso de cookies no exceptuadas que se instalan al navegar por dicha página o al utilizar el servicio solicitado.
  • Identificación de las finalidades de las cookies que se instalan.
  • Información sobre si la instalación y uso de las cookies serán las propias del responsable de la web, o también de terceros asociados a él.
  • Botón de aceptación de las cookies y advertencia de que si se realiza una determinada acción, se entenderá que el usuario acepta igualmente el uso de las cookies.
  • Un enlace a una segunda capa informativa en la que se incluye una información más detallada.

Esta información se facilitará a través de un formato que sea visible para el usuario (normalmente a través de un pop-up) y que deberá mantenerse hasta que el usuario realice la acción requerida para la obtención del consentimiento. A título de ejemplo, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) propone la siguiente:

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Como puede observarse, este ejemplo ofrece información sobre el uso por el responsable de la web y por terceros de cookies analíticas y de publicidad comportamental. Por ello, se recomienda realizar un análisis previo de las cookies utilizadas para así adaptar la información a cada situación particular.

Segunda capa

En esta capa se mostraría una información más descriptiva y detallada, en relación a:

  • Definición y función de las cookies.
  • Información a través de un cuadro o listado sobre el tipo de cookies que utiliza la página web y su finalidad.
  • Información sobre la forma de desactivar o eliminar las cookies, así como la forma de revocación del consentimiento ya prestado.
  • Información sobre la identificación de quién utiliza las cookies, esto es, si la información obtenida por las cookies es tratada solo por el responsable de la web y/o también por terceros con los que éste haya contratado la prestación de un servicio para el cual se requiera el uso de cookies, con identificación de estos últimos. Por ejemplo: Google Analytics.

Por último, señalar que podrán existir supuestos en los que la no aceptación de la instalación de cookies impida la utilización total o parcial del servicio. En estos casos será necesario siempre informar adecuadamente al respecto al usuario.

Asimismo, la AEPD aconseja establecer en un enlace independiente toda la información relativa a la Política de Cookies. Por tanto, y según vamos viendo hasta ahora, en relación a la información legal que debe tener una web, debemos habilitar con acceso desde todas sus páginas, varios enlaces dirigidos a conocer: el Aviso Legal, la Política de Privacidad, la Política de Cookies y, como veremos a continuación, las Condiciones Generales de Uso.

 

Las condiciones generales de uso

Las Condiciones Generales de Uso hacen referencia a la aceptación por parte del usuario de determinadas condiciones que establece el responsable de la web por el mero hecho de acceder y navegar por ella.

De la misma manera que cuando adquirimos un programa de software o un videojuego aceptamos unos términos y condiciones de uso, también se deben establecer unas condiciones que regulen el acceso y navegación de terceros por nuestro sitio.

Dichas condiciones se pueden referir a los siguientes aspectos:

Aceptación de la condiciones de uso. Se advierte al usuario de que por el mero hecho de acceder al sitio acepta la condiciones de uso del mismo, comprometiéndose a no contravenir la ley, la moral, el orden público, ni derechos de terceros.

Responsabilidad del usuario por uso indebido. Como consecuencia del incumplimiento del compromiso anterior, se advierte de que los daños que pudiera sufrir haciendo un uso indebido o poco diligente del sitio web serán de su exclusiva responsabilidad. Por ejemplo, si hace un uso negligente de su usuario y contraseña en los casos en que esté registrado. 

Propiedad intelectual e industrial sobre el contenido de la web. Se le informa de que el titular de la web es el legítimo propietario sobre los signos, distintivos, diseños industriales y marcas que aparecen en el sitio, exigiendo su absoluto respeto. Al mismo tiempo se le exige que no contravengan derechos de autor, especialmente en los casos en que se facilite a los usuarios aportar contenidos a la web. En estos casos, es recomendable solicitarles la cesión no exclusiva, por tiempo ilimitado y para todos los países del mundo, de los derechos de explotación para poder mantenerlos en nuestro sitio. (Por ejemplo: fotografías, si hemos convocado un concurso o premio)

Obviamente, el primero que debe respetar estos derechos eres tú, por tanto, te aconsejo que:

  • Los contenidos que publiques en tu web o blog sean originales y veraces.
  • Si citas textos ajenos, cuyo contenido original corresponde a terceros, debes citar la fuente y su autor mediante un enlace.
  • Si reproduces contenido, ya sea texto, fotografía o video, que no es tuyo, recaba antes la autorización de su autor. Y si no dispones de ella, no lo uses.
  • Además, en los casos de fotografías personales deberás obtener también el permiso de quien aparezca en ellas para poder publicarlas, y extrema el cuidado cuando se trate de menores de edad.

Reserva de derechos y exclusión de garantías. Nos reservaremos el derecho a modificar ciertos contenidos del sitio web, de formar unilateral.

Además tienes que saber que estás obligado por ley a retirar comentarios, enlaces o cualquier contenidointroducido por usuarios entu web o blog, cuando tengas constancia de que son ilícitos o perjudican a terceraspersonas (expresión de insultos y descalificaciones, por ejemplo) y obligatoriamente en caso de que una autoridad competente (juez o autoridad administrativa) terequiera formalmente para ello.

También puedes reservarte el derecho a interrumpir, suspender o cancelar el servicio si las circunstancias particulares de tu negocio así lo exigiesen. Imagina que debido a un incendio donde almacenastu stock, te ves obligado a suspender la venta on line temporalmente.

Me gustaría llamarte la atención sobre algo que es muy usual: excluir tu responsabilidad por fallos del software. En estos casos, debes saber que si tienes conocimiento de la existencia de una brecha de seguridad en tu sitio web o blog, debes actuar con total celeridad y diligencia para proteger a tus usuarios, tanto si el problema se ha producido dentro de tu propio sistema de información, como si depende de un tercero. En estos casos, serías también responsable, sobre todo en aquellos casos en que habiendo sido conocido y difundido el fallo, así como las herramientas para su corrección, no hayas puesto remedio.

Política de enlaces. Puedes establecer las condiciones por las que terceros pueden enlazar a tu web o blog. A título de ejemplo, puedes indicar: la manera en que te pueden citar, advertir que el contenido de tu web se revisa periódicamente y que es posible que se eliminen los contenidos enlazados o se cambien de lugar.

Asimismo, puedes descargarte de responsabilidad sobre los contenidos externos en caso de que enlaces a sitios web ajenos. Como regla general, podemos decir que es posible establecer enlaces con normalidad sobre cualquier contenido disponible en internet, en abierto y que no sea flagrantemente ilícito.

Legislación y jurisdicción aplicables. Determinaremos la legislación que se aplica a las controversias que pudieran surgir derivadas del uso del site, que, en principio, será la de nuestro domicilio, salvo que la ley establezca otra cosa.

 

Las condiciones generales de contratación a través de la web: la compraventa electrónica

Vamos a analizar ahora los requisitos legales que deben cumplir aquellos sitios que alojen una tienda on line, es decir, las obligaciones legales del titular de una web que vendeproductos o servicios de forma electrónica.

Toda la normativa relativa a la contratación electrónica viene principalmente regulada en la anteriormente citada Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico y en la Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios.

¿Qué se entiende por consumidor?

Pues cualquier persona física o jurídica que actúe con un propósito ajeno a su actividad comercial, empresarial, oficio o profesión.

Por ejemplo, un fotógrafo profesional que compre en una tienda on line una cámara fotográfica no es considerado a estos efectos un consumidor final, sin embargo, ese mismo fotógrafo que adquiere por internet una tostadora eléctrica sí actúa como consumidor final.

En el primer caso, actúa con un propósito propio de su actividad, mientras que en el segundo caso no es así.

Este aspecto resulta muy importante tenerlo en cuenta, no solo por cuestiones de derecho sustantivo, sino también por cuestiones procesales, ya que cuando en el contrato interviene un consumidor se presume celebrado en el lugar de su residencia habitual o de su domicilio social y si es celebrado entre empresarios, en defecto de pacto, se entiende celebrado en el lugar del domicilio del vendedor.

¿Qué son las Condiciones Generales de Contratación?

Son aquellas cláusulas que puedes establecer e imponer en tus operaciones de venta con la finalidad de ser aplicadas a todos tus usuarios y clientes. Para ello, debes redactarlas utilizando un lenguaje transparente y claro, describiendo todo el proceso de venta con concreción y sencillez.

Establecida esta premisa, deberás poner a disposición de tus usuariosestas condiciones generales a las que regularán el contrato de compraventa y, además, deberás procurar que puedan ser almacenadas y reproducidas por aquellos, antes de iniciar el procedimiento de compra.

Esta obligación se dará por cumplida si la incluyes en tu web o blog permitiendo el acceso a las mismas de forma permanente, fácil y gratuita desde cualquier página del sitio, por lo que es recomendable que las coloques mediante un enlace, junto a los ya existentes relativos al Aviso Legal, Política de Privacidad, Política de Cookies y Condiciones de Uso. 

¿Cuál debe ser el contenido de las Condiciones Generales de Contratación?

Su contenido debe ser claro, comprensible e inequívoco, y debe hacer referencia a:

1.- Los distintos trámites que deben seguirse para celebrar el contrato, es decir, tienes que proporcionar una información previa, en la que describirás con el máximo detalle posible el proceso de compra:

  1. selección de productos
  2. incorporación al carrito de compra
  3. información para registrarse como usuario
  4. indicar una dirección de entrega, que podrá ser distinta a la de facturación
  5. resumen identificativo de los productos seleccionados, precio de cada uno de ellos, impuestos aplicables y gastos de envío.
  6. facilitar medios técnicos para corregir errores en la introducción de los datos (por ejemplo, posibilidad de eliminar productos del carrito de compra).
  7. información expresaal usuario de que es consciente de que la aceptación de compra de los productos seleccionados implica una obligación de pago. Por ello, si la realización de un pedido se hace activando un botón, éste deberás etiquetarlo con la expresión «pedido con obligación de pago». En caso contrario, el usuario no quedará obligado por el pedido.
  8. envío de un acuse de recibo por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente a la dirección que el usuario haya designado, en el plazo de las 24 horas siguientes a la recepción de la confirmación del pedido.
  9. informar del derecho de desistimiento al comprador, en los casos que proceda, así como del contenido de las condiciones para su ejercicio, plazo y procedimientos para ejercer ese derecho, así como del modelo de formulario de desistimiento
  10. informar, en su caso, de las excepciones al derecho de desistimiento, indicando al usuario que no le asiste tal derecho, o las circunstancias en las que lo perderá
  11. recordar la existencia de una garantía legal para los bienes adquiridos, así como, cuando proceda, la existencia de asistencia posventa, servicios posventa y garantía comercial, así como sus condiciones.

2.- Si el vendedor va a archivar el documento electrónico en que se formalice el contrato y si éste va a ser accesible.

De la misma manera que cuando vamos a una tienda física a comprar una tostadora no solemos formalizar un contrato por escrito, en el ámbito de internet, aun cuando existe esa posibilidad, en la mayoría de las operaciones tampoco se formaliza por escrito, sino que se suele remitir al cliente por correo electrónico una confirmación del pedido que ha realizado.

3.- La lengua o lenguas en que podrá formalizarse el contrato.

El error tipográfico en la publicación de una oferta on line: consecuencias.

El precio de los productos y/o servicios que anuncies en tu tienda on line serán válidas durante el período que fijes tú, si se trata de una promoción, o, en su defecto, durante todo el tiempo que mantengas dichos artículos accesibles al público.

De tal manera que,si cometes un error tipográfico en la publicación del precio en relación a un producto y/o servicio que tengas a la venta en tu tiendaon line te perjudicará siempre a ti, porque el consentimiento en los contratos celebrados por vía electrónica se produce desde el momento que tu cliente acepta la oferta, es decir, mediante la confirmación del pedido con obligación de pago.

Por tanto, si cometes un error de marcado de precio inferior al normal de mercado, aun cuando sea muy evidente, tendrás que asumirlo tú porque en el ámbito del comercio electrónico, el mecanismo de contratación lo estableces tú a través de la web y, por ello, debes actuar con exquisita diligencia para asegurar su correcto funcionamiento.

En resumen, estas Condiciones Generales de Contratación contienen aspectos legales que regulan el momento previo a la venta, el proceso de venta en sí, y la fase de postventa, en la que se pueden producir quejas y reclamaciones sobre defectos del producto, ejercicio de garantías, desistimiento y devoluciones, pero sobre todas debemos informar a los consumidores desde un primer momento.

Y no olvides que este deber de información, cuando vendas productos y/o servicios de forma electrónica para ser accedidos mediante dispositivos que cuenten con pantallas de formato reducido (Smartphones, tablets, etc), se entenderá cumplida cuando facilites de manera permanente, fácil y directa la exacta dirección de Internet en que la misma está puesta a disposición tus usuarios.

 

Conclusiones

Toda esta cantidad de información legal que debes facilitar a tus usuarios, tiene como finalidad principalgenerarles confianza, para que cuando lleguen a tu web o blogperciban sensaciones como seguridad, cercanía, tranquilidad, profesionalidad y credibilidad. Y además te evitará la imposición de cuantiosas sanciones y, lo que es más importante, crisis de reputación.

Ten en cuenta que al otro lado de la pantalla tienes a una persona como tú a la que tienes que convencer, además de los beneficios que le va a proporcionar el producto que le ofreces, de que:

  • lo puede pagar de forma segura y con garantías
  • lo va a tener en su poder en el plazo que le has prometido
  • lo va a recibir en perfectas condiciones y
  • lo puede devolver si no responde a sus expectativas.

De modo que, si no es de esta forma, se convertirá en una misión casi imposible que tu cliente sienta el impulso de comprarte, que a fin de cuentas es de lo que se trata, ¿no te parece?

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